La peregrinación andando está al alcance de cualquier persona aunque no sea una atleta, siempre que se sepa dosificar el esfuerzo en función de las posibilidades físicas.
En la preparación del equipo son básicos:
- La mochila ¿Sabe que lo más recomendable es llevar un peso de, aproximadamente, la décima parte de su cuerpo con un máximo de unos 9 kilos? ¿Sabe que para eso tendremos que dejar muchas cosas que en nuestro día a día en la ciudad nos parecen esenciales? Venga, no se desanime. Seleccione lo que se va a llevar y, después, cuando compruebe que supera el peso, reseleccione. Todo lo llevaremos en una mochila y en una riñonera, de forma ordenada y en bolsas de plástico. Lo más pesado abajo, pegado a la espalda.
- La documentación: DNI o pasaporte; tarjeta de la seguridad social o semejante, credencial del peregrino, que conseguiremos a través de las asociaciones del camino y en los principales albergues, tarjeta de crédito (en metálico lo necesario para dos tres días, nunca para todo el Camino). La Asociación de León entrega credenciales en el Albergue de las Carbajalas, situado en la Plaza de Santa María del Camino, también conocida como Plaza del Grano, en horario de 11 de la mañana a 9:30 de la noche, de lunes a domingo.
- El saco de dormir es imprescindible si piensas usar los albergues de peregrinos. También conviene llevar una esterilla para evitar el contacto directo con el suelo en caso de que toque dormir sobre éste.
- El calzado es otro de los elementos imprescindibles. Deportivas o botas que no sean nuevas y con las que se encuentre cómodo. Para el refugio y la tarde, unas sandalias en verano u otras deportivas cómodas en el resto del año. Lo ideal es una bota de tejido ligero y que permita la transpiración, que proteja los tobillos de los esguinces y facilite caminar entre piedras y barro.
- La ropa, poca, dos juegos de cada pieza, 3 pares de calcetines (cuide de que no hagan arrugas cuando se los ponga), un jersey y chubasquero o capa que en caso de lluvia pueda tapar también la mochila. (gorra y guantes), un traje de baño en verano.
- Siempre hay que llevar un poco de comida encima, sobre todo frutos secos, fruta o chocolate, y la cantimplora llena.
- Se puede llevar un pequeño botiquín: Aspirina, vaselina o “Vicks Vaporub” (en los pies, antes de ponerse los calcetines por la mañana), crema para el sol (primavera y verano).
- Cosas prácticas (esenciales): Una toalla (pequeña, a ser posible), bote pequeño de jabón y champú, sombrero o gorra, botella pequeña de agua que iremos rellenando en las fuentes potables, juego de cubiertos, taza, bolsa de aseo, un pequeño cuaderno de notas, algo para escribir, una funda para almohada, una guía del peregrino, una tarjeta de teléfono o móvil con su respectivo cargador y, por supuesto, mucho ánimo y buen humor.
- Cosas prácticas (si se desea): jabón de trozo para lavar la ropa, crema para los mosquitos, desinfectante, gasas, aguja e hilo, pequeño libro para reflexionar, cortaúñas, linterna, bastón y pinzas para tender la ropa.
OTROS
Aunque en los primeros días, es natural que se planteen frecuentes dudas y temores, que incitan al desanimo ..... “porque Santiago queda lejos” ..... hay que tener siempre presente, que ... “se hace Camino al caminar”. El conocimiento y consideración de las limitaciones personales, junto con una buena aclimatación, durante la primera semana, despejarán todas estas dudas y temores iniciales.
Procurad caminar pocos kilómetros al principio (no mas de 15/20); a partir del quinto o sexto día se podrán ir aumentando los kilómetros de las etapas.... pero nunca mas de 25/30 km. diarios.
El peor obstáculo para los Peregrinos, son sus propios temores y dudas.